INFOBAE.- El norovirus, conocido por provocar vómitos y diarrea intensos, se encuentra en aumento en varias regiones de Estados Unidos, según datos recientes de vigilancia en aguas residuales y informes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). En la última temporada, una variante más mutada desplazó por primera vez a la cepa dominante anterior y generó cerca del 75% de los brotes.
Los especialistas señalan que este virus, aunque comúnmente asociado al invierno, puede causar brotes importantes hasta bien entrada la primavera. La transmisión ocurre con rapidez, especialmente en entornos donde muchas personas comparten espacios cerrados, como escuelas, hospitales, cruceros y campamentos.
Los CDC estiman que cada año el norovirus produce entre 19 y 21 millones de casos en el país, lo que resulta en cientos de miles de consultas médicas, hospitalizaciones y, en los casos más graves, fallecimientos principalmente en adultos mayores.
Qué es el norovirus y cómo se propaga
El norovirus es un virus altamente contagioso que provoca principalmente vómitos, diarrea, náuseas y dolor abdominal. La infección puede presentarse en cualquier época del año, aunque suele aumentar entre noviembre y mayo, según los CDC.
La transmisión ocurre de persona a persona por contacto directo con alguien enfermo, al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la boca, o por el consumo de alimentos y agua infectados.
Los expertos en enfermedades infecciosas advierten que el virus puede permanecer activo durante semanas en objetos y superficies, y facilita nuevos contagios si no se realiza una desinfección adecuada.
Una persona infectada puede diseminar el virus incluso después de haber superado los síntomas, durante al menos dos semanas. Los brotes recientes en California y el área de la Bahía de San Francisco, así como el incremento de casos en el noreste del país, confirman la facilidad con la que este virus puede propagarse en comunidades y grupos numerosos.
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Qué síntomas causa y a quiénes afecta
Los síntomas suelen comenzar entre 12 y 48 horas después de la exposición, y se resuelven en un plazo de entre uno y tres días. Los más frecuentes son:
- Vómitos intensos
- Diarrea acuosa
- Náuseas
- Dolor abdominal
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
El mayor peligro es la deshidratación, que puede manifestarse como, según los CDC:
- Orinar menos de lo habitual
- Boca y garganta secas
- Mareos al ponerse de pie
- En niños, llanto sin lágrimas y somnolencia inusual
Aunque la mayoría de las personas se recupera sin complicaciones, el riesgo de deshidratación es elevado, sobre todo en niños pequeños, adultos mayores y quienes tienen sistemas inmunológicos debilitados.
Quienes padecen norovirus pueden seguir contagiando a otros incluso cuando ya no presentan síntomas, lo que incrementa la dificultad para frenar los brotes. Los especialistas subrayan la importancia de no preparar alimentos ni cuidar a personas vulnerables hasta al menos dos días después de la recuperación.













