Una investigación de la Policía Civil de Mato Grosso destapó la presunta doble vida de una familia de misioneros religiosos que, autorizada por el gobierno estatal a prestar asistencia espiritual en cárceles, habría usado ese acceso para mantener vínculos con el peligroso Comando Vermelho (CV), una de las mayores facciones criminales de Brasil.
En el centro del caso está Rhavenna Barcelos de Almeida, señalada junto a sus padres, los pastores Nivaldo y Orminda de Almeida, de aprovechar las visitas religiosas a la Penitenciaría Central del Estado, en Cuiabá, para transmitir mensajes entre presos, prestar cuentas bancarias para mover dinero y ayudar a ocultar recursos provenientes del narcotráfico, destaca G1.
El material, reunido por la Policía y revelado en detalle por el programa Fantástico, consta de mensajes, fotos audios y vídeos que muestran a Rhavenna exhibiendo armas, fajos de dinero, joyas y autos de lujo, entre ellos un Porsche valorado en unos 600.000 reales (cerca de 110.000 dólares). Según la investigación, el coche pertenecía a Jonas Souza Gonçalves Júnior, alias ‘Batman’, señalado como uno de los cabecillas de CV en ese estado.
‘Batman’ cumplió una condena de 49 años en la misma cárcel donde la familia realizaba su trabajo religioso. En septiembre de 2024, el criminal obtuvo el régimen semiabierto y huyó a Río de Janeiro después de romper el brazalete electrónico. La Policía sospecha que la religiosa era pareja sentimental del prófugo y sabía cuál era su escondite, ya que solía visitarlo y tener momentos de ocio costeado con dinero sucio.
Aparentemente, la mujer también tenía en paralelo una relación con Renildo Silva Rios, ficha clave del CV en Mato Grosso y quien se encuentra recluido por delitos como homicidio, tráfico y organización criminal desde hace más de dos décadas. El convicto le hacía llegar costosos regalos, como joyas y vehículos.
Rhavenna —detenida de forma preventiva en julio pasado— y sus padres son objeto de investigación por parte de la Fiscalía y la justicia local les ha prohibido ejercer cualquier tipo de asistencia religiosa en las cárceles. Además, se ha reforzado el control de acceso para celulares a los recintos penitenciarios.
La prensa destaca que los señalados niegan los hechos y aseguran que su inocencia se probará a lo largo del proceso judicial. El padre de la mujer falleció en días recientes, aquejado por un cáncer.
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