El horario de verano volverá a modificar la rutina diaria de millones de personas en Estados Unidos con el tradicional cambio de hora que adelanta los relojes una hora.
La medida entró en vigor a las 2:00 de la madrugada, cuando automáticamente el reloj pasa a marcar las 3:00 a.m., dando inicio al periodo conocido como Daylight Saving Time.
Este sistema busca aprovechar mejor la luz natural durante el día y reducir el uso de iluminación artificial.
Vigente desde 1918
El horario de verano se instauró oficialmente con la ley Standard Time Act.
Desde 2007, el cambio se realiza el segundo domingo de marzo, extendiéndose hasta el primer domingo de noviembre.
De acuerdo con el U.S. Naval Observatory, este año el horario de verano permanecerá vigente hasta el 1 de noviembre.
Estados que no cambian la hora
No todas las jurisdicciones aplican esta medida.
Los estados de Arizona y Hawái mantienen su horario sin cambios, al igual que territorios estadounidenses como Puerto Rico, Guam y Samoa Americana.
Impacto en la salud
Especialistas advierten que la pérdida de una hora de sueño puede provocar fatiga, estrés y alteraciones en el ritmo circadiano.
La médica Darien Sutton ha señalado que incluso pequeñas reducciones en el descanso pueden aumentar temporalmente el riesgo de problemas cardiovasculares.
Por esta razón, recomiendan adaptar gradualmente el horario de sueño en los días previos al cambio.













