El nuevo esquema se aplicaría con Yeztugo, nombre comercial del lenacapavir, y se ampliaría de forma progresiva durante 2027, según informaron medios locales a partir de un taller organizado por el Consejo Nacional para el VIH y el Sida. En ese encuentro, las autoridades también expusieron que unas 20.000 personas han abandonado el tratamiento, en su mayoría migrantes haitianos.
En lo que va del año se realizaron 194.423 pruebas, mientras que la incidencia anual de nuevos contagios ronda los 4.000 casos. Cada año, además, unas 1.300 personas mueren por enfermedades relacionadas con el virus.
El abandono del tratamiento y los recortes de fondos.
El director del Consejo Nacional para el VIH y el Sida (Conavihsida), Rafael Enrique González, informó que de las 85.000 personas que viven con VIH en el país, alrededor de 20.000 dejaron el tratamiento por distintas razones. Los grupos más vulnerables siguen siendo los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y las trabajadoras sexuales.
Las autoridades sostienen que, frente a una población nacional de más de 10 millones de habitantes, los indicadores permanecen bajo control. Aun así, el abandono del tratamiento y la necesidad de reforzar la prevención siguen entre los principales desafíos de la respuesta sanitaria.
El despliegue de esta estrategia ocurrirá en un escenario de contracción del apoyo externo. El gobierno de Estados Unidos ya suspendió la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y, para 2030, el país recibirá la última ayuda del Fondo Mundial, por USD 9,8 millones.
El plan arrancaría en septiembre con una prueba acotada y escalada posterior, mientras un taller oficial dejó sobre la mesa una cifra de deserción terapéutica que inquieta a las autoridades, según la Conavihsida.
Según Onusida, ese descenso responde a los esfuerzos de los gobiernos para enfrentar el virus, aunque el organismo advirtió que los recortes en el financiamiento internacional pueden afectar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento, sobre todo en las poblaciones más vulnerables.
¿Qué dicen los organismos internacionales?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó en julio de 2025 el uso del lenacapavir inyectable dos veces al año como una nueva opción de prevención frente al VIH. El organismo lo definió como una herramienta adicional de PrEP para personas con dificultades para seguir esquemas diarios, expuestas al estigma o con acceso irregular a servicios médicos.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó Yeztugo en junio de 2025 como la primera opción de PrEP inyectable de aplicación semestral para reducir el riesgo de infección por VIH-1 adquirido sexualmente en adultos y adolescentes con un peso mínimo de 35 kilogramos, según Diario de Salud.
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