La llegada de más de 1.000.000 de visitantes a Nueva York por Mundial 2026 activó una ofensiva inédita contra los conductores ilegales que operan en los aeropuertos de la región.
La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, junto a la Comisión de Taxis y Limusinas, anunció una campaña de 10 años y USD 100 millones para enfrentar estafas, sobreprecios y episodios de intimidación que afectan a pasajeros recién aterrizados, según informó The City.
Estrategias y sanciones frente a un problema persistente
El fenómeno de los viajes clandestinos no es nuevo en la ciudad, pero la magnitud del evento y el volumen de visitantes llevaron a las autoridades a endurecer las medidas:
- Refuerzo de la presencia policial y de inspectores en los principales aeropuertos.
- Tasa adicional de USD 594 para recuperar vehículos incautados por captar pasajeros de manera ilegal.
- Sanciones agravadas: una condena por esta actividad sumará cinco puntos a la licencia de conducir y quienes acumulen once o más en dos años podrán perderla.
A pesar de los controles previos, las citaciones por viajes ilegales crecieron de manera sostenida:
- En 2025 se registraron 2.874 infracciones en JFK y LaGuardia, con el 91% de los casos concentrados en JFK.
- Este aumento representa un salto del 258% respecto a las 802 actas labradas en 2022.
- Hasta fines de mayo, la Comisión de Taxis y Limusinas había contabilizado 2.021 infracciones por operación sin licencia en ambos aeropuertos.
Impacto en los pasajeros y modernización de la prevención
El accionar de los captadores ilegales afecta especialmente a turistas que llegan cansados tras vuelos largos y buscan una salida rápida del aeropuerto.
Según Midori Valdivia, presidenta de la Comisión de Taxis y Limusinas, este tipo de experiencias pueden resultar traumáticas y afectan tanto la seguridad de los pasajeros como los ingresos de los conductores autorizados.
En el último año, se documentaron 68 casos en los que los pasajeros fueron amenazados, y en 16 de ellos, retenidos hasta entregar dinero. Uno de los episodios más graves involucró a dos turistas japoneses que, tras negarse a pagar USD 500 exigidos por un conductor ilegal, fueron llevados a Flushing Meadows Corona Park y amenazados antes de ser liberados.
Entre los testimonios recogidos por The City, el cineasta Max Perelitsa, recién llegado desde Kazajistán, opinó que la campaña debería centrarse en proteger a los viajeros más vulnerables.
Jay Henderson, otro pasajero, sostuvo que siempre prefiere contar con un traslado previamente agendado para evitar riesgos en la terminal.
La combinación de controles reforzados, tecnología y sanciones más severas busca proteger a los visitantes y garantizar que su primera experiencia en Nueva York no esté marcada por estafas ni intimidaciones. Con el Mundial como telón de fondo, la ciudad pretende mostrar una cara segura y ordenada ante los ojos del mundo.
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