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«Es un acto de guerra»: Cuba denuncia el cerco energético impuesto por EE.UU.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, equiparó este martes el cerco impuesto energético por EE.UU. contra la isla con un bloqueo naval y, por tanto, lo tachó como «un acto de guerra».

«Se impide el acceso de suministros de combustible a Cuba, tanto de carácter comercial como humanitario, mediante amenazas directas, acciones coercitivas unilaterales e incluso el acoso o el amedrentamiento de buques tanqueros por medios navales y militares de EE.UU.», indicó el ministro, durante un debate urgente en la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York.

El funcionario agregó que «se han producido reiteradas amenazas de agresión militar por los más altos niveles del Gobierno estadounidense y fuentes públicas descritas opciones y preparativos bélicos» contra la isla.

El 29 de enero pasado, el mandatario de EE.UU., Donald Trump,  firmó  una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría a Cuba para la seguridad del país y la región. Entonces, anunció la  imposición  de aranceles a los países que venden petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúan contra la medida de la Casa Blanca; y el mes pasado, se  anunciaron sanciones contra la Unión Cuba-Petróleo (CUPET), encargada de las operaciones de crudo y gas en la isla caribeña.

«Más cruenta y despiadada»

El  debate  en la Asamblea General de la ONU gira en torno al bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por EE.UU. contra Cuba, que, de acuerdo con Rodríguez, se trata de «una guerra multidimensional no convencional, que dura ya casi siete décadas» y «se ha vuelto más cruenta y despiadada en los últimos siete meses», entre otras cosas, por ese cerco energético.

«En estos meses se ha multiplicado el daño humanitario a nuestra población, con el deterioro de la calidad de vida, la reducción de fuentes de subsistencia, la limitación a las potencialidades de desarrollo personal, familiar y social», enfatiza.

Señala que al bloqueo se añaden «acciones inéditas y de extremo carácter extraterritorial, como el uso de sanciones secundarias, que siguen el macabro plan de provocar en Cuba una crisis humanitaria y la total desestabilización del país».

Con ello, buscan que se abra paso a «la orden presidencial de una intervención militar imperialista» que «provocaría un baño de sangre y cuantiosas pérdidas de vidas cubanas y estadounidenses».

Rodríguez recordó que el propio Trump ha reconocido que ya no se podría ejercer más «presión», sino que la opción que queda es «entrar» y «destrozar» el lugar.

RT

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